El Observatorio Espacial Herschel ha descubierto un filamento gigante repleto de galaxias en las que brillan miles de millones de estrellas. El filamento conecta dos cúmulos de galaxias que, al colisioarn con un tercer cúmulo, darán lugar a uno de los mayores supercúmulos de galaxias del universo.
Herschel es una misión de la Agencia Espacial Europea, con importantes contribuciones de la NASA.
Los tres cúmulos de galaxias se ven en luz natural de rayos X (en morado) arriba a la izquierda. Las observaciones de Herschel en luz infrarroja están a la derecha y las zonas coloreadas indican mayor emisión de infrarrojos. Un círculo blanco destaca en general el filamento intergaláctico en cada imágen.
El luz natural, el filamento no se destaca por el polvo oscurece la actividad de formación de estrellas en galaxias distantes. Telescopio como Herschel, sin embargo, pueden detectar el brillo de infrarrojos de este polvo al calentarse por las estrellas recién nacidas.
El brillante puente galáctico ofrece a los astrónomos una oportunidad única para explorar la manera en que las galaxias evolucionan y se unen para formar supercúmulos.
“Estamos entusiasmados con este filamento, porque pensamos que la intensa formación estelar que vemos en las galaxias está relacionada con la consolidación del supercúmulo circundante”, dijo Kristen Coppin, una astrofísica en la Universidad McGill de Canadá y autora principal de un nuevo trabajo de investigación en la publicación Astrophysical Journal Letters.
El filamento intergaláctico, que contiene cientos de galaxias, se extiende ocho millones de años luz y une dos de los tres grupos que forman un supercúmulo conocido como RCS2319. Este es un supercúmulo emergente excepcionalmente raro, un objeto distante cuya luz ha tardado más de 7.000 millones de años en alcanzar la Tierra.
Para saber más sobre el descubrimiento de Herschel, ver el comunicado de prensa de la NASA (en inglés).
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