
El científico del Laboratorio de Berkeley Ashok Gadgil y sus colegas modificaron un diseño ya existente de estufas Darfur para crear otro que es un 75 por ciento más eficiente.
La tecnología para mejorar el acceso al combustible, la electricidad y el agua limpia para algunas de las personas más pobres del mundo puede encontrarse ya en las carteras de patentes de los laboratorios nacionales del Departamento de Recursos Energéticos de Estados Unidos. Sin embargo, el desafío quizás sea encontrar organizaciones dedicadas y dispuestas a desarrollar la tecnología y llevarla al mercado, lo que puede significar llevar tecnología energética a las regiones más remotas del mundo.




