Sentarse pasivamente y tomar apuntes no es la mejor manera de aprender. Y sin embargo el 99% de los profesores todavía siguen este modelo de enseñar.
El sistema tradicional de instrucción se basa en un modelo pasivo, en donde hay una simple transferencia de información del profesor al alumno. El alumno para aprender debe escuchar atentamente una explicación más o menos larga y dada la complejidad de los temas tiende a distraerse, perderse o aburrirse con facilidad.
En este monólogo no hay oportunidades para que el estudiante piense de forma crítica sobre los argumentos que se están presentando. Al contrario, el estudiante entiende que el objetivo de las clases es tomar apuntes para aprobar el examen y la mejor manera de hacerlo es memorizar una serie de fórmulas, hechos y ejemplos aparentemente no interrelacionados.
El peligro es que cuando el alumno pasa el examen, el profesor confía en que el alumno ha aprendido el tema y se prosigue con los siguientes capítulos del libro de texto. Pero, en la realidad, el alumno ha memorizado simplemente datos, muchos de los cuáles olvidará y su cerebro no podrá aprovechar para futuras aplicaciones en un trabajo profesional o innovar. Continuar en El blog de TotemGuard…



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¿Qué significa “aprender” en el siglo XXI? En tiempos de debate en América Latina, en que la mirada parece tan puesta en la educación, vale la pena volver a la pregunta esencial, ya que corremos el riesgo de gobiernos y movimientos sociales se conformen con aprobar o retirar algún proyecto de ley, con mejorar un par de reglamentos, agregar un poco más de plata por aquí, un poquito de supervisión por allá, y creer que ya tenemos un nuevo sistema educativo.
A sólo tres años de 2015, fecha fijada para lograr la Educación para Todos y Todas, este año 2012 la Campaña Mundial por la Educación (CME) se centrará en defender el derecho a la educación temprana, la etapa que comprende de los 0 a los 6 años de edad.