
Estudiantes en la redacción del periódico de la Univ. de Georgetown. Las publicaciones estudiantiles están sujetas a mayor escrutinio en la era de Internet.
Por Stephen Kaufman | IIPDigital
Cuando el sistema legal estadounidense se enfrenta a tener que definir cómo se aplica en Internet la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que garantiza el derecho a la libertad de expresión, los estudiantes en Estados Unidos se hallan atrapados en medio de una amplia batalla legal, y muchos pueden verse sujetos a medidas disciplinarias en relación a lo que publican en sus páginas personales de Facebooko en cualquier otro medio social en la red, así como en las publicaciones escolares.
Cuando se trata de la expresión en línea electrónica, donde se hallan la mayor parte de las publicaciones a nivel secundario y universitario, la línea es muy borrosa entre lo que se considera como “un buen texto”, como puede ser la redacción de temas que fomenten el diálogo constructivo o denuncien comportamientos incorrectos, y un “mal texto”, como pueden ser las amenazas de violencia y hostigamiento cibernético, según dice Frank LoMonte, director ejecutivo del Centro Jurídico para la Prensa Estudiantil (SPLC).
El SPLC tiene su sede en Virginia y ofrece ayuda y educación jurídica a los estudiantes de nivel secundario y universitario sobre sus derechos a la libre expresión. El constante crecimiento de la expresión en línea electrónica en Estados Unidos ha desencadenado nuevas preocupaciones e incertidumbres a medida que el sistema legal de Estados Unidos trata de definir exactamente donde queda la línea entre el “buen texto” y el “mal texto”.
Debido a Internet, las escuelas están más preocupadas por temas controvertidos que antes no les habrían preocupado tanto, cuando las publicaciones impresas apenas llegaban a unos cuantos centenares de personas, agregó.
“Posiblemente nunca lo habríamos pensado dos veces para permitir que una escuela castigara a un estudiante por dibujar una caricatura de su director y mostrarla a sus amigos”, dijo LoMonte. “Nadie habría pensado que fuera una causa de castigo, una ofensa disciplinaria por parte de la escuela. Pero si el estudiante toma la misma caricatura y la publica en Twitter hay el sentimiento de que los tribunales quieren darles a las escuelas mayor autoridad al respecto, porque la visibilidad es mucho mayor”.
La decisión que tomó el Tribunal Supremo de Estados Unidos en 1988, en el caso Hazelwood v. Kuhlmeier permitió a las escuelas públicas de Estados Unidos gozar de un mayor derecho a ejercer la censura contra las publicaciones estudiantiles al determinar que las publicaciones de las escuelas secundarias, a diferencia de las universitarias, son “curriculares”, o sea parte del programa escolar, y no un foro verdaderamente público.
Pero los tribunales en Estados Unidos también están comenzando a aplicar la decisión Hazelwood en las disputas relacionadas con la libre expresión entre los estudiantes universitarios y sus instituciones, dijo LoMonte, incluyendo lo que los estudiantes publican en línea electrónica en sus archivos personales.
SURGE IMPORTANTE CASO RELATIVO A LOS DERECHOS ESTUDIANTILES A LA LIBRE EXPRESIÓN
Por ejemplo el SPLC está involucrado en el caso de la Universidad de Minnesota contra Amanda Tatro, del que LoMonte dijo que “es el primer caso relacionado con la actividad en blogs de una estudiante fuera del campus universitario”.
Tatro, que actualmente es una exalumna, publicó un par de notas en Facebook relacionadas con la violencia, como la amenaza de apuñalar a un antiguo enamorado que la abandonó. Ella afirma que solamente se trataba de una broma, pero la escuela dice que los lectores casuales pueden considerarla peligrosa. Con otra publicación en la que hizo referencias cómicas sobre los cadáveres que estaba diseccionando en sus clases de anatomía no hizo sino complicar el caso. La universidad argumenta que las personas que podrían donar cadáveres a la escuela para hacer investigación médica han hecho oír sus objeciones contra la publicación de la estudiante y teme que sus comentarios puedan poner en peligro el apoyo en el futuro.
“Su criterio es que el comentario en blog de un estudiante motiva las quejas de los que apoyan a la escuela y podría hacerles desistir de su apoyo continuo, lo cual haría que la protección de la Primera Enmienda dejara de ser aplicable a ese comentario”, explicó LoMonte.
Incluso hacer bromas en línea electrónica, sin intención violenta, es una tontería luego de las tremendas tragedias escolares ocurridas en Estados Unidos, como la masacre de estudiantes en la escuela secundaria de Columbine, en Colorado, en 1999, y el tiroteo ocurrido en 2007 en la Universidad Virginia Tech.
Sin embargo el SPLC está particularmente preocupado por el segundo argumento de la escuela “por el hecho de que ese texto que hace que los que apoyan a la escuela se quejen y amenacen retirar sus donaciones no puede hacer que quede sin la protección de la Constitución. De ser ese el caso, los estudiantes no pueden ejercer el periodismo de investigación porque con frecuencia este tipo de periodismo hace que la gente se queje y se alarme y reconsidere su apoyo a la escuela, como debe ser”, dijo.
Si el Tribunal Supremo de Minnesota falla contra Tatro en el caso de la escuela contra esta, los estudiantes podrían posiblemente sufrir medidas disciplinarias por debatir la corrupción, la mala enseñanza, o una ola de crímenes en el campus universitario, porque la escuela puede argumentar que la están haciendo quedar mal.
El caso se debatirá en abril. LoMonte dijo que aunque teóricamente es posible apelar la decisión ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington, “No es seguro que el Tribunal Supremo lo admitiera a trámite”, por lo que considera que la decisión de la corte “será la última palabra” respecto al caso, y que siendo el primer caso de este tipo que llega a una corte suprema estatal, posiblemente “su decisión sea muy influyente en otros estados”, incluso cuando sea de aplicación solamente en Minnesota.
EL PERIODISMO ESTUDIANTIL, UN ANTÍDOTO AL DISCURSO IRRESPONSABLE
LoMonte argumenta que en una era repleta de discurso libre irresponsable, como pueden ser las amenazas de violencia, hostigamiento cibernético y difamación, el periodismo estudiantil es actualmente más importante que nunca para la cultura en Estados Unidos.
“La educación periodística y los valores periodísticos son realmente el antídoto. Cuando se piensa en el oficio y los valores que enseña el periodismo: atribución, verificación, equilibrio, responsabilidad; esos son los valores que queremos que todo ciudadano tenga en la Red”, añadió. “Los censores que quisieran ver muerto al periodismo en el campus universitario en realidad están operando en contra de sus propios intereses”.
Aconseja a los estudiantes ser cabales, sustantivos y que tengan el coraje para reportar sobre aquello que les interesa, en lugar de aplicar la autocensura, porque “ese es el tipo de trabajo que mejor resistirá” de hallarse involucrados como parte de un caso relacionado con la Primera Enmienda. También se pueden ayudar a sí mismos anticipando posibles objeciones y preparándose para ello convenientemente.
“Si hay algo importante que tiene que decirse, si se están ocultado delitos en el campus universitario, o si se está malgastando el dinero, entonces ese es el tipo de periodismo que queremos defender en los tribunales”, aseveró.



De entre los muchos consejos que hemos dado y que siguen dándose en la web sobre el uso de Google Plus, queremos destacar hoy la lista publicada en onlinecolleges.net, relacionada con trucos que pueden seguir los profesores y alumnos para facilitar la comunicación, absorción y distribución de conocimientos.

