por: Eugenio Severín
¿Qué significa “aprender” en el siglo XXI? En tiempos de debate en América Latina, en que la mirada parece tan puesta en la educación, vale la pena volver a la pregunta esencial, ya que corremos el riesgo de gobiernos y movimientos sociales se conformen con aprobar o retirar algún proyecto de ley, con mejorar un par de reglamentos, agregar un poco más de plata por aquí, un poquito de supervisión por allá, y creer que ya tenemos un nuevo sistema educativo.
Aprender en el siglo XXI es una necesidad evidentemente nueva. La sociedad del conocimiento demanda nuevos conocimientos y competencias, y ofrece nuevas herramientas y manera de acceder a ello. Esa es la novedad principal. Este el siglo en que un conjunto de experiencias educativas existentes e innovadoras, aunque acotadas y específicas, se irán transformando en la nueva norma, en la forma natural y evidente de ordenar la oferta educativa.
¿Qué características centrales tiene el aprendizaje en el siglo XXI? Me parece que hay cuatro condiciones que se impondrán en este siglo para las cuales debiéramos estar preparando nuestros sistemas educativos.
1. Centrado en los estudiantes
La educación masiva, democrática e industrial que consolidó el siglo XX ha alcanzado su umbral de productividad, y es incapaz de hacerse cargo de los nuevos desafíos: la diversidad en las aulas, el acceso de los estudiantes en contextos desaventajados, la conexión de la experiencia escolar con la construcción de conocimiento y la productividad. Cada estudiante es una tarea y el desarrollo de su potencial personal, el de cada uno, es la obligación de los sistemas escolares un trabajo personalizado que reconozca ritmos, intereses, capacidades y trayectorias diferenciadas, para que cada uno cuente con las habilidades y competencias que demanda la sociedad del conocimiento. Continuar en bid.org…



Intel® Educar es un esfuerzo mundial para ayudarle a los docentes experimentados y a los estudiantes en educación, a integrar la tecnología en sus clases para desarrollar las destrezas de pensamiento superior de los estudiantes y aumentar el aprendizaje. Los docentes participantes reciben capacitaciones y recursos para promover el uso efectivo de la tecnología en el aula.
Los estándares de Competencia para el Pensamiento Crítico proveen un marco de referencia para evaluar las aptitudes de pensamiento crítico en los estudiantes. Permite a los administradores, profesores y a la facultad en todos sus niveles (desde primaria hasta educación superior) determinar qué tanto están razonando críticamente los estudiantes sobre un tema o una asignatura. Estos estándares incluyen mediciones de resultados que son útiles para la evaluación por parte de los profesores, para la autoevaluación, y para la documentación de acreditación. Estas competencias no solo proveen una continuidad en las expectativas de los alumnos, sino que pueden ser contextualizadas para cualquier materia o disciplina y para cualquier grado escolar. En síntesis, estos estándares incluyen indicadores para identificar hasta dónde los estudiantes emplean el pensamiento crítico como la herramienta principal para el aprendizaje…
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8 grandes ideas detrás del Laboratorio de Aprendizaje Construccionista es un trabajo desarrollado por Sylvia Martínez en el blog