Cuando los mineros de Cornwall en Gran Bretaña emigraron a Estados Unidos trajeron con ellos los pastelillos o empanadas. Fáciles de transportar y manejar, un pastelillo es una masa rellena de carne, papas y verduras que se une en forma de semicírculo y se hornea.
La palabra pasty (pastelillo), del inglés antiguo, se refiere a una masa rellena de carne que se hornea sin estar colocada en una fuente o plato. Su historia en Europa es antigua, pero a Estados Unidos llegó por primera vez en el siglo XIX con los mineros que venían a explotar los ricos depósitos de minerales en Wisconsin, Michigan y Pensilvania. En las zonas del extremo norte de Michigan en las que el cobre abundaba, los mineros de Finlandia, por citar un caso, siguieron el ejemplo de los de Inglaterra y adoptaron el pastelillo como suyo.
Aunque la industria minera se ha colapsado en muchas regiones, el humilde pastelillo sigue existiendo. En el pueblo de Calumet en la península alta de Michigan, existe incluso un festival anual dedicado al pastelillo, que cuenta hasta con un desfile y un concurso de hornear estas empanadas.