La visita del Jefe del Pentágono a la región, la presencia de Obama en la Cumbre de Presidentes y la visita de Hillary a Brasil fueron tres señales en abril sobre la significación de América Latina para EE.UU. Obama comenzó el mes recibiendo en Washington al Presidente mexicano (Calderón) en el marco de la Cumbre de los tres jefes de gobierno del NAFTA. Siguió una semana después con la llegada de la Presidente de Brasil (Rousseff). Días más tarde estuvo en Cartagena (Colombia) en la VI Cumbre de Presidentes de las Américas, país en el cual mantuvo una reunión con el Presidente del este país (Santos), en el marco de una visita de Estado. Es así como los tres presidentes de los países más poblados de la región se entrevistaron el mes pasado con Obama. En la Cumbre tuvo la oportunidad de concretar diversos encuentros bilaterales breves con otros presidentes. Tras esta Cumbre, la secretaria de Estado (Hillary) estuvo en Brasilia para el lanzamiento de la iniciativa de la Alianza para el Gobierno Abierto impulsada por los presidentes de los dos países. Finalmente, el Jefe del Pentágono (Panetta) realizó su primera gira por América del Sur, la región del mundo a la cual EE.UU. destina el menor monto de gasto militar y donde tiene menos hombres desplegados. La gira comenzó por Colombia, siguió por Brasil y terminó en Chile -el primero y el tercero son los dos aliados más firmes de Washington en la región en términos estratégicos-, aunque la visita al segundo fue la que adquirió mayor significación política y estratégica. Continuar en NuevaMayoria.com…
