¿Qué es lo primero que la mayoría de los estadounidenses piensa cuando se menciona el feriado del Cuatro de Julio? Fuegos artificiales.
Sin embargo, algunas ciudades y pueblos de Estados Unidos buscan alternativas a los fuegos artificiales. ¿Por qué? Porque son caros. Los estadounidenses gastaron más de 600 millones de dólares en fuegos artificiales en 2010, según informa un grupo de ese sector industrial. Los recortes presupuestarios de los gobiernos locales hicieron que ciudades como Glendale (Arizona), Jersey City (Nueva Jersey) y Springfield (Missouri) decidieran que no pueden permitirse el gasto de esa celebración en estos tiempos económicos difíciles.


