Las últimas cifras disponibles de población hispana en Estados Unidos han sorprendido incluso a los demógrafos: según el censo de 2010 los hispanos superan los 50 millones y medio de personas, esto es, uno de cada seis estadounidenses. A medida que los bebés hispanos aumentan y la población blanca no hispana se reduce empieza a surgir una verdadera brecha étnica generacional. Según los expertos, a riesgo de perder su liderazgo competitivo, a largo plazo Estados Unidos debe encontrar el modo de educar a una generación de niños cada vez más diversa y menos privilegiada. Continuar en wharton.universia.net…

