
Fuente: Technology Review
En las últimas semanas, hemos visto cómo dos países intentaban desconectar Internet. El 27 de enero, Egipto, que anteriormente había vivido pocas restricciones sobre el acceso a Internet, detuvo la entrega de bits a los abonados de prácticamente todos sus proveedores de Internet, dejando que los datos que pasaban a través de Egipto siguieran fluyendo normalmente. Desde el 19 de febrero, Libia ha experimentado cortes irregulares en todo el país que duran desde unos pocos minutos hasta siete horas.
Esto es algo prácticamente sin precedentes—sólo unos incidentes fortuitos en Nepal y Birmania , en 2005 y 2007 respectivamente, pueden comparársele. Estos acontecimientos han renovado el debate sobre la legislación propuesta en EE.UU. que daría a nuestro gobierno una capacidad similar para tirar del enchufe de las comunicaciones de Internet en caso de emergencia… Continuar en Technology Review, MIT
“La legislación propuesta no permitirá que el gobierno desconecte Internet—pero tiene otros problemas”.


