
Los sapos huyen despavoridamente de sus hábitats antes de la ocurrencia de un sismo.
Cuando uno piensa en todos los terremotos que han existido a lo largo de la historia no puede dejar de preguntarse si algún día será posible predecirlos y ponerse a buen recaudo con antelación. Pues resulta que algunos animales sí pueden hacerlo, lo cual los convierte en interesantes fuentes de estudio para la ciencia. Dichas criaturas detectan cambios químicos que se producen en las aguas subterráneas cuando tales episodios están a punto de suceder.
Comportamientos extraños
Hace mucho tiempo los científicos han observado que aquellas especies que viven en las profundidades, tanto marinas como terrestres ―reptiles, anfibios y peces―, son extraordinariamente sensibles a los cambios en la composición química de las aguas, razón por la cual perciben antes de tiempo que las rocas van a comenzar a deslizarse. La conducta de estos animales ante el evento sísmico es inusual: comienzan a salir masivamente de aquellos sitios donde suelen vivir. Continuar en Ojo Científico…
