Estados Unidos, Brasil y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) inauguraron un nuevo programa en París el 18 de enero para desarrollar materiales educativos que ayuden a profesores y a estudiantes de todo el mundo a aprender a superar la intolerancia étnica, racial y religiosa, y a desarrollar el respeto por los demás.
“Todas las modalidades de intolerancia son una afrenta a la dignidad humana”, dijo la secretaria adjunta de Estado Esther Brimmer, quien representó a Estados Unidos en la inauguración del programa. “Si desafiamos a nuestros jóvenes a responder a estos problemas y marcar una diferencia, tenemos que ofrecerles todo el apoyo posible”.
El programa “Enseñar el respeto para todos” reconoce el papel clave que desempeña la escuela en la lucha contra la discriminación racial y étnica. El programa pasará revista a los actuales planes de estudios, legislaciones y políticas que incluyen elementos de educación en lo que se refiere a la tolerancia para identificar prácticas idóneas en ese ámbito, según comunicó la UNESCO. Después de este paso, en el que participarán funcionarios del gobierno, maestros y estudiantes, en la segunda etapa del proyecto se elaborarán recursos pedagógicos que se aplicarán en países piloto y más tarde se pondrán a disposición de todos los demás.
En declaraciones pronunciadas en la ceremonia de inauguración del programa, Brimmer, que es afroestadounidense, dijo que conoce bien la diferencia entre la retórica altruista y la vida real.
“Estados Unidos ha lidiado con la intolerancia, pero esta lucha no es exclusivamente estadounidense, y Estados Unidos no pretende tener la solución mágica”, dijo Brimmer. “Brasil, India, Indonesia, Sudáfrica… todos se han enfrentado a retos similares y han logrado avances significativos”.
Los países sí son capaces de hacer progresos contra el racismo, el fanatismo y la intolerancia, pero es una lucha constante, comentó Brimmer. Citó las observaciones realizadas por la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton el 10 de diciembre con motivo del Día de los Derechos Humanos, en las que denuncia la persecución de las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales y transexuales debido a “quienes son, y a quienes aman”.
La ceremonia de inauguración de “Enseñar el respeto para todos” en París fue de hecho un ejercicio de inclusión. Estudiantes de una escuela secundaria de Estados Unidos y de un centro de enseñanza de Brasil participaron por videoconferencia.
