Para cuando Apple lanzó el iPad en abril de 2010, tan solo cuatro meses después de que Steve Jobs anunciara por primera vez sus nuevas máquinas “revolucionarias y mágicas” en San Francisco (Estados Unidos), los editores tradicionales ya habían abrazado una falsa ilusión colectiva. Creían que los aparatos móviles con grandes pantallas a todo color como el iPad, el iPhone y aparatos parecidos que usaran Android, el software de Google, les permitirían mejorar su historial de infelicidad con Internet.
Para los editores cuyos negocios evolucionaron durante el largo reinado de los periódicos y revistas impresas, el crecimiento de Internet resultó completamente desorientador. Internet enseñó a los lectores que podían leer historias cuando quisieran sin tener que pagar por ello y ofrecía a los anunciantes formas más eficaces de publicitarse. Así, ambas partes gastaban menos. Para los editores, las tabletas y los teléfonos inteligentes parecían una forma de volver a los días en que todo era más fácil. Las copias digitales de periódicos y revistas tradicionales (que se podían leer en navegadores o gracias a software patentado como el lector de PDF de Adobe), no habían llegado a ser demasiado populares entre los lectores, pero los editores lo explicaban diciendo que estas copias eran desagradables de leer en ordenadores de sobremesa y portátiles.Continuar en Technology Review…


El anuncio de la oferta pública de acciones de Facebook el 1ro. de febrero puso a la compañía en el candelero y se convirtió en un toque de atención más sobre el impacto sorprendente que la revolución de los medios sociales, móviles y la computación en la nube está produciendo en los canales de comunicación con el cliente y en las expectativas de los accionistas. ¿Ha llegado el momento de que los consejos, y sus miembros, se reinventen para no quedarse atrás? Sí, es lo que explica en el siguiente artículo Barry Libert, consejero delegado de OpenMatters, una empresa que invierte en tecnologías sociales y orienta a consejos de administración y ejecutivos sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el gobierno corporativo y en la gestión de riesgos empresariales.