
Dan MacCombie, uno de los fundadores de la empresa Runa Amazon Guayusa, dijo que su meta es conectar a los indígenas de Ecuador con el mercado sin degradar sus tierras ni tradiciones.
Por Jeff Baron | Redactor
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La empresa de Tyler Gage y Dan MacCombie no comenzó con un producto sino con una idea: conservar la Amazonía ecuatoriana vendiendo algo del lugar.
Gage y MacCombie, mejores amigos y compañeros en la Universidad de Brown, habían vivido y viajado por diferentes partes rurales de América del Sur y llegaron a centrarse en Ecuador, donde Gage trabajó con comunidades indígenas en la Amazonia.
“Estas comunidades se enfrentan a decisiones muy difíciles”, explicó MacCombie. “Quieren mantener a sus familias, pero también quieren conservar sus culturas y proteger los ecosistemas que son un elemento esencial de sus vidas. Al mismo tiempo, hay pocas oportunidades para ganarse la vida en estas zonas”.
MacCombie comentó que mientras él estudiaba “modelos empresariales que se centraban en aprovechar los mercados para la conservación” Gage estudió etnolingüísitica y aprendió cómo el comercio justo podía conectar a “las comunidades que amaba” con los mercados mundiales. Combinaron sus ideas para formar su empresa, Runa LLC, con sede en Brooklyn (Nueva York).
El producto que encierra sus esperanzas es una bebida que se prepara con la infusión de las hojas del árbol de la guayusa, un tipo de acebo que crece en su mayor parte cerca de donde el bosque pluvial amazónico se encuentra con las montañas de los Andes. Los indígenas de la Amazonía ecuatoriana han estado consumiendo guayusa durante siglos; es una infusión suave, parecida al té, que contiene más cafeína y antioxidantes que este. Runa vende guayusa a granel o en bolsitas de infusión, y MacCombie dijo que el próximo paso de la empresa, a principios de 2012, será una línea de bebidas embotelladas y bajas en calorías de guayusa.
Las industrias dominantes en la Amazonía ecuatoriana son el petróleo, la industria maderera y lo que MacCombie denomina “cosechas insostenibles de materias primas”, como el ganado, el azúcar y el maíz. El árbol de la guayusa crece a la sombra de otros árboles, y ello ofrece razones económicas a los indígenas para proteger la selva en lugar de permitir que sea degradada, según dijo.
Con financiación de los gobiernos de Estados Unidos y de Ecuador, entre otras fuentes, Runa ha establecido cinco criaderos de árboles de guayusa y le ha enseñado a los granjeros a cultivarlos. MacCombie explicó que los agricultores pueden empezar a cosechar las hojas de guayusa dos años después de plantar un retoño, y si se realizan tres cosechas al año de los árboles maduros, sus ganancias pueden ampliarse siempre y cuando Runa amplíe su mercado. La guayusa de Runa está disponible en alrededor de 400 tiendas en Estados Unidos, y 600 más tienen pensado vender el producto para febrero de 2012. Lo que es más, se espera que el mercado para las bebidas embotelladas que pronto empezarán a fabricarse sea mucho más grande que el mercado para las infusiones.
Los agricultores de las tierras ecuatorianas se van a beneficiar. “Trabajamos con ellos para plantar la guayusa en bosques de baja densidad, y en el futuro de hecho haremos más reforestación a gran escala de guayusa con otros árboles, incluyendo árboles frutales, y posiblemente árboles de madera noble”, explicó MacCombie.
Al trabajar con los indígenas de la Amazonia, Gage y MacCombie no están “intentando preservarles como pueblo indígena aislado”, comentó MacCombie. La mayoría utilizan teléfonos móviles y correo electrónico, por ejemplo, según anotó.
“Sus tradiciones y medios de vida son relevantes en los tiempos modernos” dijo. Runa pretende “conectarles… con el mercado”.
