Linda Nordling dice que cuestionar cifras de declaraciones políticas da credibilidad y peso a los periodistas, y genera nuevas historias.
Los periodistas se sienten cómodos con las palabras y por lo general pueden escribir mil páginas, pero cuando se trata de cifras, muchos sufren un bloqueo mental. Un presupuesto puede ponerlos a temblar.
Si informan erróneamente sobre las cifras, hay que atenerse a las consecuencias. Confusiones tontas entre millones y billones y otros errores básicos dañan la reputación de los individuos y las publicaciones.
Los gobiernos aprovechan los escasos conocimientos aritméticos de los periodistas y rinden cuentas con estadísticas dudosas o retórica sin respaldo. Esta ignorancia fomenta que incluso los productores bien intencionados de datos sean selectivos en cuanto a las cifras que publican. ¿Para qué publicar ‘detalles completos’ del presupuesto anual, podrían pensar, si los periodistas los malinterpretan?
Pero cuando los periodistas informan correctamente las cifras, sus historias ganan en profundidad, precisión e influencia. Sobrepóngase a su miedo y desconfianza a los números y será un mejor periodista. Y si, al igual que muchos periodistas en el mundo en desarrollo, vive en un país donde el gobierno está comenzando a prestar atención a la ciencia y tecnología (CyT), usted y sus colegas tendrán que intensificar su estrategia para vigilar que las ambiciones sean realistas y las promesas se cumplan. Continuar en SciDev.net…


