El cine utiliza muchas veces el recurso de vincular la ambición de alguna empresa multinacional con algún conflicto armado en algún país en desarrollo, o en algún lejano planeta, para conseguir éxitos de taquilla como el de Avatar. Es posible que esta imagen de ficción tenga mucho que ver con la realidad. Sin embargo, cada vez son más las empresas que juegan un papel activo en la consolidación de la paz en países en situación de conflicto o postconflicto. Ahora bien, si hacerlo constituye un riesgo o una oportunidad, y para quién, es motivo de reflexión en el libro que cierra la trilogía de dos profesores de la Universidad Autónoma de Barcelona y ESADE. Continuar en wharton.universia.net




