En el blog Visión Beta nos explican el uso que Google le da a las palabras que nos obligan a digitar para registrarnos en alguna página o dejar un comentario:
No debe ser nada fácil soportar que 1.600 personas al unísono levanten la mano para responder a dos preguntas (¿Quién alguna vez debió llenar un formulario en Internet e introducir unas letras distorsionadas?: 1.600 manos en alto ¿Cuántos odian hacer eso?: 1.600 manos en alto). No debe ser nada fácil si esas 1.600 personas expresan su odio hacia algo que has inventado. Y menos fácil debe ser el afrontar semejante manifestación de “odio” desde un escenario.






