A quienes se quejan de que en sus países no existen oportunidades, les invito a conocer a Caridad Robles. Los que le rodean piensan que ella es una joven con suerte por los muchos concursos, becas, premios y reconocimientos que ha ganado. Caridad ha sabido labrar su “suerte”. Su vocación de servicio, deseo de superación y el saber aprovechar las oportunidades cuando se presentan, le han permitido ir tejiendo un futuro prometedor.
Con apenas 21 años de edad Caridad lleva una larga trayectoria de servicio voluntario. Según nos cuenta, su vocación de servicio nació durante sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio San Juan Bosco de Santo Domingo. Allí participaba en actividades de servicio comunitario y también impartía tutorías a los compañeros de clase menos aventajados. Es integrante del Cuerpo de Líderes de la Asociación Cristiana de Jóvenes ACJ-YMCA, donde ha trabajado en programas de prevención de drogas y del SIDA y en actividades recreativas. Caridad también presta su tiempo en el Servicio de Voluntariado Ignaciano de República Dominicana (SERVIR-D), organización que coordina y anima el trabajo de voluntarios en un servicio de bien social.











































